Este postre tipo europeo es ideal para quien gusta de los postres de sabor delicado y ligeramente ácido. Quizás la mejor ocasión para disfrutar estos pequeños bocados de limón sea la hora del “cafecito”, bien separado de la comida e incluso de otro postre más dulce.
La receta consta de dos partes muy sencillas: primero la masa base y luego la preparación para el relleno.
Preparación: incorpore los ingredientes en un recipiente y mezcle con las manos. Quedará una textura bastante arenosa, eso es correcto. Luego estire esta masa arenosa (nuevamente con las manos) sobre una placa cuadrada.
Compacte la masa con sus manos y asegúrese de hacer una base de aproximadamente 6 milímetros. Lleve a horno medio 4 minutos. ¡La masa no debe dorarse en esta etapa! Retire cuando todavía esté blanca.
Se deben batir 3 huevos en un recipiente hondo (para batir cómodamente). Aquí se agregará el azúcar, el jugo del limón y la crema. Si es de su agrado puede agregar ralladura de la cáscara del limón. Da un sabor amargo y exquisito aroma.
Una vez bien batida esta preparación, echar sobre la masa previamente realizada. Llevar a horno medio durante 15 minutos. Tenga presente que el líquido no se endurece en el horno sino luego de la cocción al adoptar la temperatura ambiente. Cuando lo retire del horno estará seco en la superficie y como mermelada por debajo. En 10 ó 15 minutos llegará a su punto.
Dado que la superficie quedará de color amarillo intenso, sugiero utilizar un plato de color contrastante para presentar. Es ideal para acompañar con café fuerte. Es muy simple y rápido de hacer, ¡disfrútelo!